Tras las vacaciones, el tema a tratar de vuelta al cole es ¿qué te han traído los reyes?, ¿qué te han regalado?, ¿qué propósitos y cosas cambiarás este nuevo año?...
Tras la lectura de varios artículos publicados en La Verdad, el doctor y psicólogo infantil Francisco Javier Abellán, analiza cómo son los regalos que reciben los pequeños y qué no deberían obtener como obsequio, pero seguimos haciéndolo:
- ¿Qué juguetes pueden ayudar a conseguir esos valores?
-Aquellos que ponene en marcha su imaginación. Y la imaginación está en las manos. El niño tiene que trasladar las ideas a sus dedos. Por eso lo mejor que pueden traerle los reyes, dentro del amplio catálogo de la industria de juguetes, son cosas que se puedan moldear, encajar, todo lo que les ayude a crear.
Videojuegos cero
Por esta razón, Abellán incide en que "frente a un juguete para que juegue él solo, son mucho más útiles para su desarrollo un puzzle, un cuaderno para pintar o simples piezas de lego, que un patinete eléctrico. Todo aquello que sirva para que el niño tenga que interactuar con otros". En esa interacción, que puede ser "con niños de su misma edad o con adultos", el psicólogo insiste en que "no es necesario que los objetos materiales tengan un gran valor. Los cartones de los rollos de papel de cocina, las botellas vacías, los tapones, el reciclado, estos materiales dan mucho más juego que el que dan los productos de la industria", asegura.
- ¿Y qué hay de los videojuegos?
- Videojuegos cero. Los niños necesitan salir a un patio de vecinos a interactuar entre ellos, no a sentarse cada uno con su máquina ni a mirar cada uno su pantalla. Los especialistas infantiles somos muy tajantes con esto y ninguna industria nos va a convencer: cero juegos virtuales, porque con ellos lo único que hacen es perder el tiempo de su desarrollo emocional y personal. Un videojuego es el peor enemigo de la infancia. El niño necesita experimentar en su realidad, no a través de un juego virtual.
La cantidad de regalos adecuada
El número de regalos adecuado que los Reyes Magos deberían dejar en casa "es el corazón, el núcleo fundamental de este tema", añade Abellán. Si el niño se acostumbra "a tener de todo en exceso y a pensar que esta acumulación siempre será posible, le estamos enseñando a ser consumista, derrochador y materialista", asegura tajante.
Un niño debe de recibir el número de juguetes "con el que puede realmente llegar a jugar", ni uno más ni uno menos. Pero cómo evitar el exceso de juguetes si los Reyes paran en casa de los abuelos, los tíos, los primos, etc. Para el especialista es sencillo: "Si los familiares llegan con regalos y juguetes, son los padres quienes tienen que poner sentido común y decir 'gracias, pero esto se lo voy a guardar para el mes de julio'. Hay que hablar entre adultos con claridad, y acordar traer la cantidad justa de juguetes". Insiste en que la mañana de Reyes no puede ser un balance de lo bien o lo mal que se haya portado el niño en el último año. "El carbón no debe pasar de ser una broma. El premio y el castigo son el procedimiento más antieducativo que existe. Si quieres que un niño sea malo, dale carbón. Y será peor todavía", sentencia.
Propósitos de año nuevo: No te des por vencido
El problema no es que fallemos, es cómo nos tratamos tras hacerlo. Debemos estar preparados para el fracaso personal, ya sea con amabilidad o con una dura autocrítica, pero sino no desarrollaremos bien nuestra resiliencia. Desde bien pequeños, los niños buscan el éxito a toda costa: pero no se nos enseña cómo fracasar con éxito para que podamos cambiar y crecer.
Esto nos hará tener menos depresión, ansiedad y estrés para afrontar el nuevo curso. Además, generaremos mayor motivación→ UNA DE LAS CLAVES EN EDUCACIÓN.


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